viernes, 26 de febrero de 2016

Editorial: ¿El agua o el oso? ¡Queremos los dos!

Este periodo de profunda crisis institucional por el que atraviesa la Universidad Nacional de Loja, ha servido para replantearse una serie de cuestiones que tienen que ver con las funciones primordiales de la Universidad. Una de ellas, muy importante, es su función cultural y la siembra de valores. Y la cultura supone un amplio espectro de actividades, que comprende desde el saludo hasta la concreción de un legado científico y artístico. 

Es por ello que se busca contestarle al alcalde José Bolívar Castillo con una propuesta y no con una simple negación. Porque se necesita diseminar nuevas conductas y nuevas reacciones para obtener nuevos resultados. Que si se consulta la opinión de quienes componen esta sociedad, nuestra opinión tan humilde y válida como la del resto, pretende un debate oportuno y necesario.

Cuando hablamos de la identidad de un lugar, hablamos del territorio y de la gente, de su flora y de su fauna, de su memoria y de sus prácticas sociales. Es por ello que no se podría acudir a la identidad lojana refiriéndose a un animalito –que aunque maravilloso y exuberante como lo fue Chelito- no pertenece a nuestro entorno y será figura de cautiverio, que es todo lo contrario a vivir en libertad.

Según las investigaciones llevadas a cabo por la UTPL, se sabe que el oso de anteojos (Tremarctos ornatus) está en peligro de extinción en la región sur a raíz de los efectos de deforestación. Para evitar ello, se podrían destinar los 300 mil dólares que propone el Sr. Alcalde para la adquisición de jirafas, para sostener a cambio un proyecto conjunto entre la UTPL y la UNL (Carrera de Ingeniería Forestal y Carrera de Conservación del Medio Ambiente) para mantener a una especie icónica de nuestro territorio, y que al decir del investigador Rodrigo Cisneros, se trata de una población de osos específica de la zona.

A su consideración ciudadanía y Municipio de Loja. Tendrán todo nuestro contingente a favor.


Primero lo nuestro.  



DirCom UNL, febrero 2016
RVV/.

3 comentarios:

  1. Proteger lo que nos pertenece y requiere del apoyo urgente de quienes conviven a su alrededor es más importante que importar un animalito que muy probablemente tendrá el mismo destino del anterior. Apoyo total y absoluto. ¿Y si mejor hacemos una maratón para proteger a nuestro oso de anteojos?

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